★★★☆ ☆
Ficha técnica
Título Original: Ted 2
Actores: Mark Wahlberg, Amanda Seyfried. Giovanni Ribisi, Morgan Freeman, Liam Neeson, Jessica Barth.
Voces originales: Seth MacFarlane.
Género: comedia
Dirección: Seth MacFarlane
Origen: Estados Unidos.
Duración: 115 Minutos
Calificación: Apta para mayores de 13 años.
Fecha de estreno: 23 de agosto de 2015.
Hace una semana fui a ver Ted 2. Siempre que miro una comedia me hago las siguientes preguntas: ¿Me divertí? ¿Me reí? ¿Me entretuve? Si la respuesta a todas es “sí” entonces considero que la película es buena. Porque seamos sinceros, ¿qué más se le puede pedir a una comedia?
Ted 2 cumplió satisfactoriamente esas tres premisas por lo que la considero una buena película, solo que reconozco que no es para cualquiera porque se trata de un humor muy particular. En una época el humor y el sentido de lo cómico era mucho más universal, y si bien cierto tipo aun lo sigue siendo, han surgido muchos subgéneros y ramificaciones para diferentes gustos y públicos. El humor que ya se planteó en la primera parte de Ted era dirigido a un sector del público en especial. Y no es solo por lo escatológico, irreverente y sexual sino porque Seth MacFarlane tiene una forma muy particular de decir las cosas. Yo no soy seguidora suya ni mucho menos su fan, hace rato que ya no miro Padre de Familia, pero su humor siempre me gustó. Entonces la verdad que no le encuentro sentido a las críticas de Ted 2 que se quejan de que es un producto muy “Mac Farlane”. Si tenemos en cuenta que el tipo la escribió, la produjo, la dirigió y la actuó, quejarse de que la película es “muy él” es como quejarse de que Mickey Mouse es muy Disney.
Hace 3 años, Ted planteaba una historia donde un oso de peluche cobraba vida luego que el niño que era su dueño lo deseara. De allí en más el concepto se convertía en un delirio de chistes escatológicos, drogas, sexo y referencias nerds y frikis. La fórmula funcionó y sorpresivamente se convirtió en un éxito de taquilla. Esta segunda parte ya no necesita presentar a los personajes solo continuar con el delirio y los chistes, pero elije para hacerlo una situación más bien seria. Ted se casa con su novia y, luego de un año de matrimonio y una crisis de pareja, deciden tener un bebé. Pero para ello precisan de un donante de esperma y cuando este plan falla debido a otras complicaciones, elijen la adopción como alternativa. Y aquí la fábula delirante sirve de excusa para una gran crítica no solo social sino política e institucional de los EE. UU., donde se pone de manifiesto que las minorías todavía tienen un largo camino por delante en la lucha por los derechos civiles. Con este escenario, la trama pasa a girar alrededor de que Ted logre ser considerado legalmente una persona y para eso consigue la ayuda de una abogada novel interpretada por una magnífica Amanda Seyfried.
Si bien en esta entrega los chistes no son continuos, hay momentos puntuales que son geniales. Uno de ellos en particular es un chiste para cinéfilos que tiene que ver con el campo sembrado de marihuana y la música que se escucha de fondo. Otra mención a parte merece la secuencia filmada en la Comic Con de Nueva York. Yo no creo que MacFarlane se haya quedado sin ideas, creo que buscó darle un enfoque distinto a esta segunda parte. Si hubiese repetido la fórmula de la primera, la queja sería que hace siempre lo mismo, pero si la cambia un poquito la queja radica en que ya no es lo mismo. Es una comedia que sirve para apagar el cerebro por dos horas, y en ese sentido cumple. Si no te gusta este tipo de humor, si MacFarlane y su estilo no te caen, si no tenés el suficiente conocimiento de la cultura popular como para entender los chistes y referencias, es simple: no vayas a verla. Para los demás, tienen diversión asegurada.

